LABORATORIO TERRITORIO SUR

Un espacio para pensar y crear saberes críticos, colectivamente.

Desde el sur, y con los pies en el territorio, abrimos un laboratorio que invita a investigar, debatir y construir miradas nuevas sobre nuestras realidades sociales, ambientales y políticas.

No es un ámbito cerrado: es un punto de encuentro. Una comunidad que mezcla disciplinas, experiencias y sensibilidades para explorar el territorio como un tejido vivo —sus conflictos, memorias y futuros posibles.

 

Proyectos en marcha

Ilustración sobre cómo la política impacta en la vida cotidiana
  Política y vida cotidiana

La política y la vida cotidiana son dos mundos que, aunque a veces parecen distantes, están entrelazados de forma profunda.  

La política puede parecer un mundo alejado, repleto de debates, leyes y propuestas que no siempre entendemos. A veces, parece que es solo un tema aburrido, sin embargo realmente impacta cómo vivimos día a día, influye en casi cada aspecto de nuestra vida cotidiana. Desde el momento en que nos despertamos hasta que nos acostamos, la política está ahí, aunque no siempre la reconozcamos. No es solo un tema que se discute en los debates o en los noticieros. Está presente desde las decisiones que tomamos en nuestras comunidades hasta las políticas que afectan nuestro trabajo, nuestra salud y nuestra educación. Las leyes que regulan nuestras escuelas y hospitales determinan la calidad de la atención que recibimos y la formación de nuestros hijes. ¿Sabías que el presupuesto destinado a estos sectores es una decisión? Sea por ley o por presupuesto. 

El café que tomamos, ¿sabes de dónde viene? O el mate, la yerba mate, tan nuestra, ¿consumimos la que producimos o la que viene de otros países? Las políticas agrícolas y comerciales afectan qué productos llegan a nuestras mesas. Luego, está el tema del transporte. La calidad de las rutas, el mantenimiento del transporte público y las tarifas que pagamos, son el resultado de decisiones políticas. ¿Alguna vez te quejaste del tránsito? Eso también tiene que ver con la planificación urbana, que es una cuestión política.

La política y la vida cotidiana están más entrelazadas de lo que pensamos. Desde nuestras elecciones en el supermercado hasta el transporte que utilizamos, cada aspecto de nuestra vida puede verse afectado por las decisiones que toman los políticos. 

Entonces, ¿por qué nos hicieron creer que podemos vivir sin entender mínimamente lo político? Desde TERRITORIO SUR proponemos un espacio en el cual podamos explorar diferentes aspectos de la política y la vida cotidiana, trabajando sobre sus cruces, la invisibilización de la relación, el sentido común, cómo promover su reconocimiento.

Ilustración sobre cómo la política impacta en la vida cotidiana
   Poética de la ciudad expropiada

La necesidad del espacio para poder materializar la memoria, da pié para pensar en ese espacio en tiempos dictatoriales. ¿Qué pasaba en el espacio público de nuestras ciudades durante la dictadura? ¿Cómo pasó que esos espacios nos fueran expropiados? Espacios públicos que fueron sitiados y usados para la represión, la violencia y la desaparición. Espacios recuperados a fuerza de la potencia de la vida. 

Las ciudades no pueden explicarse exclusivamente por su presente y su pasado inmediato, sino que se debe buscar, sondear, indagar en esos pasados más lejanos que puedan dar pistas de los orígenes de algunas situaciones presentes.

Al  cumplirse 40 años (año del surgimiento del proyecto), y desde la Ciudad de Buenos Aires, nos preguntamos ¿qué pasó con la renta en la Ciudad? ¿Cambiaron las formas de habitarla? ¿Qué pasa con significados y significantes urbanos? ¿Hubo procedimiento de superposición que “taparon” lo anterior?

La planificación urbana, las políticas públicas, las normativas y las acciones políticas, pasadas y presentes atraviesan el tiempo y nos permiten reconstruir varias tramas, a modo de collages de la historia.

“Poéticas de la ciudad expropiada”, sigue intentando sumergirse en los pliegues del Proceso Militar para buscar algunas interpretaciones de lo sucedido con las ciudades en la última dictadura, cuando se las expropió a sus dueños reales: los ciudadanos.

La propuesta con un enfoque participativo y de género, de un proyecto de ampliación del edificio y los servicios, que contemplara la inclusión de actividades comunitarias, respondió a la necesidad de fortalecer la accesibilidad y calidad de la atención brindada, así como la cohesión social en la comunidad.

Se debieron considerar espacios que permitieran el desarrollo de actividades para la promoción de la salud integral de la población, como salas polivalentes para talleres de educación en salud, capacitaciones y espacios de encuentro para la comunidad. 

Ciudades, género y ambiente
  Ciudades, género y ambiente

Pensar las ciudades desde la articulación entre género y ambiente resulta hoy ineludible para América Latina, una región atravesada por profundas desigualdades socioespaciales, crisis ambientales persistentes y modelos de urbanización históricamente excluyentes. Lejos de constituir dimensiones separadas, género y ambiente se inscriben en las tramas materiales y simbólicas del territorio, revelando cómo las ciudades reproducen relaciones de poder y, al mismo tiempo, concentran disputas por el derecho a habitar.

La planificación urbana dominante en la región ha estado fuertemente orientada por lógicas extractivas, mercantilizadas y funcionales al crecimiento económico, con escasa consideración por la vida cotidiana y las tareas de cuidado que sostienen la reproducción social. Desde una perspectiva de género, este modelo evidencia sus límites al invisibilizar los usos reales del espacio urbano, las movilidades complejas y los tiempos múltiples que organizan la vida de mujeres y diversidades, especialmente en contextos de informalidad y precariedad urbana.

La dimensión ambiental profundiza estas asimetrías. Los efectos del cambio climático, la contaminación, la falta de acceso al agua segura y al saneamiento, así como la exposición a riesgos socioambientales, impactan de manera desigual en los territorios populares y periféricos. En estos espacios, las mujeres suelen asumir un rol central en la gestión cotidiana del hábitat, el cuidado comunitario y la defensa del territorio, configurándose como actoras clave de las luchas socioambientales urbanas y periurbanas.

En este marco, el enfoque de ciudades, género y ambiente se consolida como una agenda política que interpela las formas tradicionales de gobernanza urbana. Incorporar esta mirada implica disputar sentidos sobre qué ciudad se planifica, para quiénes y bajo qué criterios, desplazando el énfasis del suelo como mercancía hacia el territorio como soporte de la vida. Supone, además, reconocer los saberes locales, las prácticas comunitarias y las economías del cuidado como componentes estratégicos de políticas urbanas orientadas a la justicia social y ambiental.

En síntesis, abordar las ciudades latinoamericanas desde la intersección entre género y ambiente no es solo un ejercicio analítico, sino una apuesta política. Una apuesta por ciudades más justas, democráticas y sostenibles, capaces de enfrentar la crisis ambiental sin profundizar desigualdades, y de construir futuros urbanos donde el derecho a la ciudad sea efectivamente un derecho colectivo.


 

Proyectos en preparación

¿Cómo se puede recrear el espesor de un presente, ubicado en un tiempo futuro? El proyecto se propone la construcción de futuros imaginables de alta densidad como insumo para la realización de diferentes propuestas. Estos futuros desarrollarán escenarios lejanos y cercanos, definidos para el período elegido.

Diferentes dimensiones darán a cada escenario una cercanía con lo real. Se trabajará con distintos campos de conocimientos y diferentes soportes. Se desarrollarán prácticas asociativas, construcciones colectivas. La práctica irá acompañada con distintos momentos de reflexión y aporte teórico.

El concepto de "manual de autoayuda colectiva" representa una evolución paradigmática del individualismo inherente a la autoayuda tradicional. En lugar de centrarse en la superación personal aislada, propone una estrategia coordinada donde la comunidad se convierte en el eje central del crecimiento y la resolución de problemas. Este enfoque trasciende la simple cooperación, implicando un compromiso activo en el bienestar del prójimo. Se fundamenta en la premisa de que los desafíos sociales están inherentemente interconectados y, por lo tanto, requieren soluciones colaborativas.

Un manual de esta naturaleza no sería una receta única, sino un marco flexible que promueva la identificación de necesidades comunitarias, la movilización de recursos locales y el desarrollo de estrategias conjuntas. Su valor radica en el fortalecimiento del tejido social, fomentando la empatía, la responsabilidad compartida y la construcción de una identidad colectiva resiliente. Al empoderar a los individuos dentro de un contexto comunitario, se potencia la capacidad de adaptación y superación ante las adversidades.

En definitiva, un manual de autoayuda colectiva se presenta como una herramienta poderosa para construir sociedades más justas, equitativas y solidarias, donde el progreso individual se entrelaza inseparablemente con el bienestar colectivo.

En barrios populares, donde los problemas ambientales y sociales se entrelazan, las mujeres suelen quedar excluidas de los procesos de toma de decisiones sobre el territorio. Este proyecto propone un camino para revertir esa dinámica mediante la creación participativa de un "Manual de Urbanismo Eco-Feminista".

A lo largo de un año, se formularán metodologías de acercamiento a la problemática de un barrio, de diagnóstico participativo y de formulación de propuestas de intervención, que integren justicia social y sostenibilidad ecológica. Para profundizar en su aplicabilidad, se trabajará en cada etapa en conjunto con las mujeres de un barrio popular.

Con ellas iremos corroborando aciertos e identificando errores en el diseño metodológico de abordaje del manual. La sistematización de estas experiencias permitirá construir una herramienta que impulse prácticas urbanísticas inclusivas y regenerativas. El proyecto “Manual de Urbanismo Eco-Feminista para barrios populares” se alinea profundamente con los objetivos de Territorio Sur, al proponer una estrategia innovadora y participativa frente a la policrisis que enfrentan los territorios urbanos. Desde una perspectiva ecofeminista, fomenta la construcción colectiva de herramientas resilientes para transformar el entorno, con enfoque en justicia social y regeneración ambiental.

La participación activa de mujeres permite repensar el urbanismo desde lógicas sostenibles y equitativas, desafiando paradigmas extractivistas y excluyentes. Esta propuesta no solo busca generar impactos locales, sino también ofrecer un modelo replicable para otras comunidades que enfrentan problemáticas similares en América Latina.

Última modificación: sábado, 17 de enero de 2026, 11:05