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“Un ministerio para el hábitat” – Hábitat Ciudadano

La vida cotidiana de cada persona transcurre en parte dentro de lo que llamamos vivienda, hogar, casa, departamento, y en parte en otros lugares.

Que la palabra hábitat haya aparecido en el nombre de un ministerio, que es son organismos con la responsabilidad exclusiva de desarrollar políticas públicas, es bienvenido, porque si se habla solo de vivienda, se está hablando de una parte de las necesidades que tenemos. 

Esos otros lugares, pueden ser aquellos a los que se tiene que ir, ya sea por trabajo, educación, actividades culturales y recreativas, por salud, para encontrarse con otras personas, realizar trámites. También pueden ser aquellos por los que se transita. Entonces se ve que en la ciudad, el espacio público es otra parte importante de vida diaria de las personas.

Por lo tanto, no es lo mismo vivir en el medio de una ciudad que vivir a 5km o a 20km de ella, es totalmente diferente vivir con servicios públicos (transporte, salud, educación) cerca que con carencia de uno o más de ellos. Es distinto tener acceso a infraestructuras como agua o cloacas, que no tenerlo. Hay una enorme diferencia de tener espacios públicos iluminados y con árboles, que otros que son mas páramo. Estas situaciones favorecen o restringen el acceso a los bienes y servicios que tiene la ciudad. Por lo tanto, superar la escala de vivienda es algo extremadamente positivo, ya que no solo se piensa en personas o familias aisladas y sus necesidades internas, sino que coloca en el centro, al concepto de sociedad, en forma colectiva y compartida.

Considerar la temática del hábitat para la creación de un Ministerio implica tener un mirada amplia, que no se está pensando que la vivienda resuelve todo como plantean otros enfoques. En realidad, una vivienda funciona bien cuando está vinculada a las redes de infraestructura (agua, cloaca, gas, electricidad, teléfono, internet) según su localización, y no todas las ciudades en el país tienen todos estos servicios garantizados; también necesita de los servicios públicos de transporte, de recolección de residuos, etc.